Introducción

Espita es una pequeña ciudad de 12 mil habitantes ubicada en el oriente del estado de Yucatán, en México. Durante la época prehispánica, el sitio donde hoy se levanta el poblado perteneció a la provincia de los cupules, donde más tarde, con la llegada de los españoles, se fundó la actual localidad y se estableció el sistema de encomienda durante 1549, mismo que sería depuesto en 1785. Desde la colonización se construyeron vastos edificios, entre los que destaca la iglesia dedicada a San José y las casas de la plaza central. En el siglo XIX, la villa albergaba algunas de las más importantes haciendas maíceras del estado; debido a su auge económico y el impulso a la cultura, Espita fue considerada como uno de los focos culturales de Yucatán, por lo que fue conocida con el apodo de "La Atenas de Yucatán". Durante la primera mitad del siglo XX, la villa vivió notables cambios políticos y sociales desencadenados por las políticas que le siguieron a la revolución mexicana; hacia la segunda mitad del siglo XX, la localidad vivió una decadencia en su desarrollo debido en gran parte al cierre de las haciendas y el consecuente declive de su economía.