Introducción

Turquía (en turco: «Türkiye»), oficialmente conocida como la «República de Turquía» («Türkiye Cumhuriyeti»), es un país que abarca dos continentes y eso la hace especialmente especial. Muchas personas suelen decir que Turquía es «el puente entre Europa y Asia», y en realidad, esa frase refleja tanto su ubicación geográfica como su rica cultura. Muchos turcos sienten que tienen una identidad que combina lo mejor de ambos lados, lo que le da a Turquía un carácter único. Por eso, para muchos viajeros, este país resultará un destino muy interesante, donde encontrarán sorpresas encantadoras en cada rincón y, al mismo tiempo, una sensación de familiaridad que los hará sentirse como en casa, sin importar de dónde hayan llegado o cuánto hayan recorrido. Además, la calidez que suelen mostrar los turcos a quienes visitan es algo que siempre deja una agradable huella en los viajeros. Desde el vibrante horizonte de Estambul, con sus cúpulas y minaretes, hasta las antiguas ruinas que adornan las costas del Egeo y del Mediterráneo, en lugares como Licia y Panfilia, pasando por las montañas frías y remotas del este de Anatolia, Turquía tiene una gran variedad de destinos para explorar. Las fiestas llenas de vida y alegría en Bodrum, con su famosa espuma, conviven con las ciudades del sureste, influenciadas por su historia oriental. Las exuberantes montañas del este, cercanas al Mar Negro, contrastan con los vastos paisajes esteparios de Anatolia Central, y en ese país hay opciones para todos los gustos, sea que viajes con un presupuesto ajustado haciendo autostop o que prefieras navegar en un lujoso yate.